Qué hacemos y por qué lo hacemos
Las elecciones más significativas que han construido la Comunidad hasta hoy
1958. Se constituye con acto notarial la “Asociación para la formación religiosa de la juventud necesitada”. En los años ’50 el Padre Oreste, siguiendo en particular los jóvenes de la diócesis de Rimini, trataba de organizar para ellos un “Encuentro simpático con Cristo” por medio de campamentos de verano.
Esta principal actividad de la asociación siguió adelante por todos los años ’60, con siempre mayor participación de jóvenes y adolescentes. En 1968 se decide de involucrar activamente en un campamento de verano también a jóvenes con discapacidad, provenientes de familias e internados. Prontamente se entendió que estos momentos para compartir generan entre los jóvenes una intensa vida de participación y alegría, que se desarrolla ulteriormente durante el año. Se aplica el concepto “allá donde estamos nosotros, allí también ellos”, dándose cuenta que “aquellos miembros del cuerpo que se consideran más débiles, son los mas necesarios” (1Cor 12, 22) para la Iglesia y la sociedad.
1972. Se escribe el estatuto de la Asociación para la formación religiosa de los adolescentes Papa Juan XXIII, que en el mismo año, con decreto del Presidente de la República Italiana nº 596 del 5-7-1972 G.U. nº 271, es reconocida como identidad jurídica que puede empezar a actuar en el ámbito civil y legal en toda Italia.
1973. La Comunidad empieza a comprometerse seriamente en lo social con una acción no violenta, con la finalidad de remover las causa que crean la marginación, buscando promover y sensibilizar la justicia; el concepto base es “no hagas por caridad lo que se debe hacer por justicia”. También por estos motivos, para poder dar voz a quienes no la tienen, en 1977 sale la primera edición de la revista “Sempre”, revista mensual de la comunidad. En el mismo año empieza también la experiencia con la acogida familiar, que llevará, en 1979, a la apertura del primer centro de primeros auxilios social para niños, es decir, una estructura con el estilo de la casa familia, en la cual se busca responder prontamente a la necesidad de niños en estado de abandono o provenientes de familias que en aquel momento no están en condiciones de cuidarlos.
Paralelamente, siempre en 1979, empieza la actividad de las cooperativas en las cuales se introducen en el trabajo a personas con discapacidad física y/o psíquica. En los años sucesivos se abrieron cooperativas para jóvenes con problemas severos, de tipo educativo o también mixto, o sea tanto de trabajo como educativo.
En 1980, solicitados por el Obispos de Rimini Mons. Locatelli, se pone atención a las personas con problemas de adicción a la droga; en el mismo año, se abre la primera comunidad terapéutica. En 1984 se inauguró el primer centro de primeros auxilios social para adultos, para responder prontamente a los adultos que se encontraban en situación de emergencia.
Contemporáneamente la comunidad se interroga sobre el abrirse a la misión, solicitada por Mons. Denis De Jong Obispo de Ndola, Zambia, mientras algunos miembros empezaron a frecuentar las cárceles para tratar de entender las problemáticas de los detenidos. Es así como en 1986 se inaugura la primera casa familia a Ndola en Zambia.
En 1987 se comprende que algunos pobres no vendrán nunca a pedirnos ayuda, entonces se decide de ir a buscarlos; con esta idea nace a Rimini la primera Capanna di Betlemme (choza de Belén), estructura en la cual se invitaba a los “indigentes”, encontrados en las estaciones del ferrocarril u otros lugares en los cuales se refugiaban.
El 1990 es el año en que se entiende la importancia de estar presentes en las calles para buscar y liberar a las mujeres esclavas y obligadas a la prostitución. En 1991 algunas estructuras de la comunidad se convirtieron en lugares de reemplazo de la cárcel de menores.
En 1992, con el conflicto en ex Yugoslavia, algunos jóvenes objetores de consciencia de la comunidad prueban a vivir la no violencia en zonas de guerra y a compartir la vida de quién esta obligado a sufrir las violencias de los conflictos. Toma vida así la “Operazione colomba” (Operación Paloma).
En 1997 nació el servicio maternidad difícil: el objetivo era ayudar a las mujeres a llevar al nacimiento el niño que habían concebido, tratando de convencerlas a no abortar. Para sensibilizar sobre este tema y sobre la dignidad de los nacientes, se empezó a rezar frente a los hospitales en los días en que se practicaba el aborto.
En 2002 se averiguó que muchísimas personas, sobre todo mujeres, eran víctimas del mundo oculto y de las sectas satánicas, siendo después muy difícil salir y sufriendo todo tipo de violencia, tanto psíquica como física. Se decide entonces de activar un servicio contra sectas ocultas, también con la colaboración de la Policía de Estado.
Para dar una mejor respuesta a las exigencias de los más pobres, la Comunidad Papa Juan XXIII busca continuamente nuevas formas de compartir directamente. Este empeño ha contribuido, sin duda, también a la expansión de la comunidad y a la difusión en el mundo. De hecho, en la actualidad, la Comunidad Papa Juan XXIII gestiona más de 500 estructuras en todos los continentes, de diversa tipología y finalidad, sin embargo reflejándose todas y encontrando su origen en el concepto de casa familia.
