La Acogida
Para estar más cerca de los últimos, de los pobres y marginados de la sociedad, la Comunidad Papa Juan XXIII ha ideado y realizado diferentes estructuras donde acoger y compartir la vida, que aunque sean inspiradas a la metodología de la casa familia, se diferencian de ella en algunos aspectos.
Por qué acogemos
“Movidos por el Espíritu Santo a seguir a Jesús pobre, siervo y sufriente, los miembros de la Comunidad por vocación específica se comprometen a compartir directamente la vida de los últimos, o sea, poniendo su vida con la de ellos, encargándose de su situación”
(Texto extraido de la Carta de Fundación de la asociación)
Introducción
La Asociación “Comunità Papa Giovanni XXIII” dio inicio a su primera casa familia en 1973 en Italia, cerca de Rimini. Desde ese entonces trabaja concretamente y con continuidad en el amplio ambiente de la marginación y de la pobreza. La validez, la profecía y la sencillez de la intuición inicial, han permitido una notable difusión de las Casas Familia, siendo hoy alrededor de 300, presentes en 25 países del mundo, en los 5 continentes.
Para responder mejor a las necesidades de los más pobres, en especial de aquellos que no nos van a buscar, o que no se logra acoger en las casas familia o familias, la Comunidad Papa Juan XXIII está siempre en búsqueda de nuevas formas de compartir directamente. Efectivamente, en más de 35 años de experiencia, la Comunidad ha pensado y realizado más de 220 estructuras diferentes.
Ha creado 26 entidades jurídicas al fin de desarrollar este trabajo y, cada día, reúne a la mesa alrededor de 40.000 personas.
Hoy día la Comunidad cuenta con más de 1800 miembros en todo el mundo. Este número incluye las personas que se han acercando y están experimentando la espiritualidad y la vocación específica de la Comunidad que, en marzo de 2004, ha sido reconocida oficialmente por la Iglesia.
Estructuras que acogen
Existen variadas tipologías de estructuras donde acoger y compartir la vida. Ellas son todas inspiradas por la metodología de la casa familia, pero se diferencian en algunos aspectos específicos:
- La casa de oración
- La "Capanna di Betlemme" (para personas sin hogar, que viven en la calle)
- La comunidad terapéutica (para problemas de adicción a las drogas)
- La casa de fraternidad
- Las cooperativas sociales